jueves, 22 de diciembre de 2011


¡AY!, MANIZALES DEL ALMA

 
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano

Manizales, ciudad hermosa, está rodeada de agua por todas partes, pero está mal administrada. Por dos días estuve como invitado a un hogar del Barrio Los Alcázares. Sabía de sus dificultades y cansancio de cargar baldes y ollas con agua. De tener que levantarse a las dos de la mañana a llenar albercas y vasijas para la comida, el aseo y para lavarse la cara y los dientes.

En la casa había dos mujeres mayores de 75 años y un hombre de 65. Y cuando llegaba cada tres días el carrotanque estacionaba en la siguiente cuadra. Había un chorrito que destilaba uno de tantos nacederos de agua por la falda de la ladera. Hasta allí corrían abuelas, niños, muchachos de universidad a cargar sobre sus espaldas la indolencia municipal. Ni un mínimo esfuerzo de la imaginación de las autoridades es necesario para mitigar algo las carreras y agotamiento físico poniendo un tanque negro de plástico que lo llene con manguera y lo ponga a la disposición de la gentecita que acude a recogerla con totuma de la peña.

El domingo, después de tres días sin que cayera una gota de agua por las tuberías de cocinas y duchas, por fin a la una de la mañana llegó exhausto el delicioso líquido. Nunca había visto tanta felicidad en las caras. Parecía que habíamos recibido el mejor regalo de navidad. Por fin pudimos refrescar las axilas, beber el agua fría, lavar los platos y darle en un tazón al gato para que limpiara sus bigotes y cola.

¡Ay!, canta el alma con dolor por la ciudad. Cómo en pleno siglo XXI primero dicen que se dañaron los motores y ahora que se dañaron las tuberías. Y el alcalde sigue tan campante preparando la Feria y sus caballos para la Cabalgata del Rocío. Mientras tanto por Campoamor, por Chipre, por la 23, por La Francia y por La Enea niños, mujeres y ollas caminarán por las faldas de una ciudad que desfallece por el descuido de un gerente de Aguas.

En la entrada por la caseta de Pavas estaba la vía cerrada y el puente fuera de servicio. En menos de 5 minutos hubo que pagar dos peajes de 8.000 pesos cada uno. La vía recién estrenada solo podía recorrerse por una sola calzada. Porque como se acostumbra ahora, las cunetas se desbordan pues no hubo interventor que controlara la entrega. Da grima ver cómo una carretera nueva, en menos de un año ya luce vieja y encima hay que pagar doble peaje en un trayecto tan corto para quienes transitan esta región tan golpeada.

En el centro, por la noche, la ciudad estaba llena de jóvenes frente al Cable y por toda la zona rosa. Ellos están algo ausentes de tanto problema. La empresa Aguas de Manizales seguirá exhibiendo junto a su logo la carta de orgullo por la recertificación de 100 puntos por la calidad de sus equipos y de su servicio y clamará sin sonrojo que Manizales es la Capital Mundial del Agua en donde revolotean una mariposa y un loro.

¡Ayayay!, Manizales querida, cómo te tratan tus autoridades. ¡Ay!, población tan sufrida y callada ante esta calamidad. Mucho temple moral para tan poca responsabilidad y ahora también sin gas para la comida y el transporte… No mereces ese trato. Deberías indignarte, como mujer golpeada.

20-12-11 - 8:51 a.m.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada