UN VISTAZO A VILLA RICA
Por Alfredo Viveros Balanta
Después de 34 años de ininterrumpida búsqueda, la red social Facebook nos hizo el milagro.
Finalizaba la década de los 70 cuando Bertha María Balanta, inducida por su compañero permanente, un afrodescendiente de la Costa Pacífica Nariñense de nombre Custodio, la convenció para que se fueran de Villa Rica, según él, a buscar nuevos horizontes.
Bertha María no dudó mucho en aceptar la propuesta y en pocos días este viaje se hizo realidad, llevándose además a sus hijos Wilson, Héctor Fabio y Carlos, para entonces menores de edad, además de una niña de brazos.
Desde este momento comenzó el calvario para Carmen Balanta, madre de Bertha, pues no sabía el sitio exacto en donde se encontraba su hija y nietos, cuyo padre no era Custodio sino Valentín Viafara, quien ya había fallecido.
En el año 2000, preocupado por la angustia que exteriorizaba mi tía Carmen, encaminé las primeras investigaciones tendientes a descubrir el paradero de Bertha. Envié solicitudes a las personerías de todos los municipios de la Costa Pacífica Caucana sin ningún éxito.
Desafortunadamente, Carmen Balanta, madre de Bertha, fallece sin tener noticias de sus seres queridos, algo que me conmovió e indujo a retomar la investigación.
El pasado 25 de Diciembre (2011) en una reunión familiar que se celebra anualmente, hice la promesa que en el encuentro del año venidero deberíamos tener noticias de Bertha, por lo que el día 10 de enero reinicié la investigación con una solitud dirigida a la doctora Paula Andrea Possu, Personera del Municipio de Villa Rica, encaminada a un posible reencuentro. A través de este despacho se cursaron sendos oficios a los registradores de Puerto Tejada y Santander con la esperanza de encontrar alguna información en sus bases de datos. Entretanto, en algún lugar del mundo, Bertha y sus hijos soñaban con saber algún día de su familia en Villa Rica.
Mientras se obtenía la respuesta de los señores registradores, acudí a la base de datos del Sisben Nacional, sin ningún resultado. En su respuesta el registrador de Puerto tejada me da un dato importante, el número de la cedula de Bertha María. Ya con este dato el registrador de Villa Rica consulta la lista de votantes de la última elección y no se encuentra nada. También consulta las cédulas que han sido renovadas sin ningún éxito.
El día 11 de enero de 2012 mientras reposaba el almuerzo, se me iluminó la mente y me nació la idea de consultar por las redes sociales algo que hasta el momento no había hecho. Me dirigí a un café-internet y por Google digite el nombre Wilson Viáfara Balanta. Cuál sería mi sorpresa y alegría, pues al dar “enter”, automáticamente salió la foto de un hombre con las mismas características del que yo buscaba; no lo creía. Entré al muro y otra sorpresa: encontré un mensaje de Wilson a través del cual pedía le ayudaran a encontrar su familia en Villa Rica, Cauca, Colombia. A Partir de este momento la alegría se apoderó de toda la familia con los que compartí el hallazgo, pero aun persistían algunas dudas. Envié un mensaje a mi supuesto familiar indicándole teléfonos donde se podría comunicar con nosotros y no habían trascurrido dos días cuando nos devolvió la llamada. Se trataba de nuestro familiar, quien todo este tiempo (34 años) había estado viviendo en la localidad de Esmeraldas, República del Ecuador, no solo él, sino todos los que salieron muy pequeños de Villa Rica, más la nueva descendencia.
Aun no ha existido un encuentro directo, pero nuevamente, y gracias a las tecnologías y las comunicaciones, les hemos podido ver vía internet y ya no son Bertha y cuatro hijos, son más de veinte, pues la familia se ha multiplicado. En estos momentos de un lado y otro se hacen planes para ese feliz reencuentro en forma directa.
Siento una inmensa satisfacción de haber tenido la oportunidad de realizar este seguimiento y gracias a la red social Facebook por haber hecho posible terminar con 34 años de incertidumbre.



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