ARROZ CON LECHE SIEMPRE EN LA LENGUA
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
La primera temporada de “Conciertos gratuitos de los miércoles Beethoven 7:30 p.m.” empezó una semana atrás, en la Sala Beethoven del Instituto Departamental de Bellas Artes en Cali. Para esta ocasión se presentó la Orquesta clásica de Guitarras “Guitarludio” dirigida por el maestro Gustavo Sierra Gómez. Ofreció un concierto atípico con arreglos propios interpretado con cuatro guitarras, tiple, bandola y bajo.
Lo acompaña un grupo de músicos que lo siguen a donde quiera que el sol o la luna vayan: Su hijo Gustavo Alfonso Sierra, Alfredo Franco Calero, Luis Eduardo Cajiao Hernández, José Fernando Valencia, José Javier Toro Gamboa y su sobrino José Eduardo Díaz Sierra. Han logrado conformar esta Camerata para conservar los sabores de la música colombiana con sus instrumentos y adaptar otros aires y formatos para acercarlos a los amantes de estas cuerdas casi familiares.
El concierto tuvo manjares deliciosos y variados. El Minuet cortesano de Boccherini, Gavota, parte de la Suite No. 5 Alemania de Juan Sebastián Bach. La mazurca vals Embustero y Bailarín de Luis Aguilé, el pasillo La gata golosa* del soachuno Fulgencio García, Recuerdos de la Alhambra del español Francisco Tárrega, Vírgenes del Sol del peruano Jorge Bravo de Rueda, el joropo vallecaucano Tapapinche de la propia inspiración del maestro Director, Siete contradanzas de la naciente independencia colombiana de autores anónimos, La Leyenda del Beso de Juan Vert y Carbonel y el postre fue de Arroz con Leche.*
Arroz con leche es un divertimento lúdico. Es una ronda para bailar sin pañal, como lo hicimos de niños. El maestro Sierra y su grupo lo ensayaron, lo pulieron hasta que quedó como es hoy. Es una sinfonía para recordar la infancia. Cogidos de la mano en corro con nuestras hermanas y con los demás niños de la escuela dimos vuelta en patios y escenarios cantando y haciendo que bailábamos. Pataneando, a veces, a voz en cuello, y también en Navidad.
Las cuerdas empiezan a tocar nuestras fibras y recuerdos. “Arroz con leche me quiero casar” y vuelve a repetir. Sigue adelante y cambia. Manecita rosadita muy experta yo te haré. Y sigue uno bailando con la imaginación. Tengo una muñeca vestida de azul. Esta mañanita me dijo el doctor que le dé jarabe con un tenedor. Y cambiaba de niño o de niña. Mambrú se fue a la guerra no sé cuándo volverá. Ya no vuelve más. Con esta sí con esta no, con esta señorita me caso yo. Feliz Navidad, feliz navidad, próspero año y felicidad. Arroz con leche me quiere casar. Campana sobre campana. Porompom pón, poropo, porompompero, peró. Con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo. Así, así de suave la Camerata de guitarras nos trasladó a la edad cuando los dulces eran el mejor regalo y echar a bailar cantando.
Al final la Sala Beethoven se llenó de palmas y la Camerata de recuerdos con arroz con leche seguirá sonando seguida de otras canciones que nos marcaron la vida…
*http://www.youtube.com/watch?v=-DA1sMlUqfU&feature=youtu.be
*http://www.youtube.com/watch?v=EsCOU9Ea0qc&feature=related
22-02-12 9:49 a.m.
Lo acompaña un grupo de músicos que lo siguen a donde quiera que el sol o la luna vayan: Su hijo Gustavo Alfonso Sierra, Alfredo Franco Calero, Luis Eduardo Cajiao Hernández, José Fernando Valencia, José Javier Toro Gamboa y su sobrino José Eduardo Díaz Sierra. Han logrado conformar esta Camerata para conservar los sabores de la música colombiana con sus instrumentos y adaptar otros aires y formatos para acercarlos a los amantes de estas cuerdas casi familiares.
El concierto tuvo manjares deliciosos y variados. El Minuet cortesano de Boccherini, Gavota, parte de la Suite No. 5 Alemania de Juan Sebastián Bach. La mazurca vals Embustero y Bailarín de Luis Aguilé, el pasillo La gata golosa* del soachuno Fulgencio García, Recuerdos de la Alhambra del español Francisco Tárrega, Vírgenes del Sol del peruano Jorge Bravo de Rueda, el joropo vallecaucano Tapapinche de la propia inspiración del maestro Director, Siete contradanzas de la naciente independencia colombiana de autores anónimos, La Leyenda del Beso de Juan Vert y Carbonel y el postre fue de Arroz con Leche.*
Arroz con leche es un divertimento lúdico. Es una ronda para bailar sin pañal, como lo hicimos de niños. El maestro Sierra y su grupo lo ensayaron, lo pulieron hasta que quedó como es hoy. Es una sinfonía para recordar la infancia. Cogidos de la mano en corro con nuestras hermanas y con los demás niños de la escuela dimos vuelta en patios y escenarios cantando y haciendo que bailábamos. Pataneando, a veces, a voz en cuello, y también en Navidad.
Las cuerdas empiezan a tocar nuestras fibras y recuerdos. “Arroz con leche me quiero casar” y vuelve a repetir. Sigue adelante y cambia. Manecita rosadita muy experta yo te haré. Y sigue uno bailando con la imaginación. Tengo una muñeca vestida de azul. Esta mañanita me dijo el doctor que le dé jarabe con un tenedor. Y cambiaba de niño o de niña. Mambrú se fue a la guerra no sé cuándo volverá. Ya no vuelve más. Con esta sí con esta no, con esta señorita me caso yo. Feliz Navidad, feliz navidad, próspero año y felicidad. Arroz con leche me quiere casar. Campana sobre campana. Porompom pón, poropo, porompompero, peró. Con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo. Así, así de suave la Camerata de guitarras nos trasladó a la edad cuando los dulces eran el mejor regalo y echar a bailar cantando.
Al final la Sala Beethoven se llenó de palmas y la Camerata de recuerdos con arroz con leche seguirá sonando seguida de otras canciones que nos marcaron la vida…
*http://www.youtube.com/watch?v=-DA1sMlUqfU&feature=youtu.be
*http://www.youtube.com/watch?v=EsCOU9Ea0qc&feature=related
22-02-12 9:49 a.m.

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