domingo, 19 de febrero de 2012


CUBA EN EL CONCIERTO DE NACIONES AMERICANAS


Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano

Cuba, esa Isla alargada desde oriente a Occidente, limitada por La Habana en un extremo y por Santiago en donde suena el son y no se acuesta el sol, es un país hermoso, lleno de magia, arte, azúcar, malecón y azul rizado. Es la patria de Martí, de palmeras y morenas bellas. Es parte esencial de América, hija emancipada y libre, arisca y dueña de su sagrada historia.

Sufrió, como han sufrido Haití, Panamá, Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Colombia los vaivenes de sus guerras intestinas y de sus tiranuelos. Después de que una revolución interna decidió soberanamente decir no al imperio donde los sueños - se dijo - podían ser realidad, una absurda causa la aisló política y comercialmente de su trato con sus hermanos. Esas cosas suelen suceder todos los días.

Cuba ha vivido por más de medio siglo en ostracismo, en un apartheid absurdo, con sus héroes de espalda al acontecer del mundo. Sus habitantes viven sometidos a un régimen reglado, como si todos fueran entes sin voluntad propia, con raciones de alimentos y guardiados por los ojos de una milicia férrea y alejados del bienestar que la era prodiga.

“La Cuba de hoy no cumple con el umbral de participación” ha dicho el portavoz de la política norteamericana y con ello cercena el derecho que espera gozar el pueblo que ve a sus hermanos reunidos en abrazo. Cuba ya ha sido castigada con el desprecio por pensar diferente, por escoger un régimen distinto al del capitalismo salvaje. Pero sus millones de habitantes miran por encima de su hombro a Colombia, a Brasil y otras naciones para que le permitan sentarse con ellos en la misma Mesa. Ya lo han hecho algunas.

Colombia con Santos y con una Canciller le ha tendido el brazo a Venezuela, a Ecuador, a Perú, a Bolivia que marchan por caminos difíciles. Ha declarado que es una Nación que no tiene dificultades con ningún país y que se precia de ser un buen vecino. Es la hora de hacerlo, ahora que la Cumbre de las Américas sesionará en Abril en Cartagena.

Colombia tiene varias razones por las cuales puede propiciar con la frente en alto y con valentía la presencia de Cuba aquí en nuestro suelo. La primera es que la reunión es en nuestra propia casa. Colombia también ha copiado varias cosas de ese régimen. Las cuadrantes policiales, la política de informantes, los bajos sueldos a los civiles, la concentración del poder de los militares, los subsidios a los pobres en busca de unos votos. Somos, pues, de la misma sangre y condición humana.

Por otra parte, hay muchos cubanos que ejercen la medicina, el arte y la docencia del deporte y que desarrollan su vida normalmente en nuestro país. Ni como país ni como conjunto de seres humanos Cuba debe estar vetada internacionalmente por toda una vida. Una sociedad no puede aislarse indefinidamente, mucho menos cuando sus líderes están demostrando que las libertades internas y las leyes están dejando que el pueblo regrese como los ríos a sus antiguos cauces.

Colombia no puede seguir mirando hacia el norte de América como el único destino de sus sueños y comercio. Como ya lo había previsto el Presidente Lula, Suramérica es capaz de darse su rumbo y de tomar decisiones sin pedir permiso. No puede un continente rico en gentes, tierras, recursos naturales, estar dependiendo unilateralmente de una voz solitaria que llega desde Washington y anula las esperanzas de respaldo a Cuba de todos sus demás hermanos.

19-02-12 - 5:07 p.m.

http://www.senadoragloriainesramirez.org/index.php/2012/02/democracia-a-la-americana-%E2%80%9Ccuba-no-esta-apta-para-participar-en-cumbre-de-las-americas%E2%80%9D/

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada