domingo, 5 de febrero de 2012

FUNCIONARIO PULCRO

Reinel Gutiérrez

A veces en el periodismo se critica demasiado a la clase burocrática, al estamento administrativo oficial porque no cumple adecuadamente con las obligaciones, pero no todos sus integrantes son así. Hay algunos empleados cumplidores de su deber, que son responsables y muy disciplinados que logran tener eficiencia, y por lo tanto méritos para conservar su cargo por muchos años.

Ellos llegan a la hora exacta, escasamente a media mañana sacan 6 minutos para tomar un tinto y vuelven a su labor hasta las 12 del día, para ir al almuerzo y retornar justo a las 2 de la tarde hasta las 6. Permanecen bien presentados, son amables y se matriculan por siempre en una posición que lograron gracias a un título académico, tecnología o cosa parecida, y sobre todo, por recomendación política.

Esta especie de funcionario es estática, pues los cambios no se advierten, ya que tiene por norma la rutina, entonces no pretende ascensos, actualizaciones, no va a excursiones o paseos, no se mete en partidismos, aunque si vota pero no más.

Es el funcionario del montón cumplidor del deber, tanto en la oficina como en el hogar, pues tiene su casa propia dotada de lo necesario, hace mercado semanal con su señora, los hijos tienen televisión y computador, y estudian para ser doctores. Habitualmente tiene un carro que es para toda la familia y el trabajo lo conserva hasta la jubilación final.

Es el hombre ‘incambiante’, o inamovible, pues no practica ningún deporte para no quemarse la piel o sufrir un impedimento para ir al trabajo. Cree que es bueno abultar el abdomen que da imagen de ejecutivo, y proyecta respetabilidad.

Que los hay, los hay, por lo tanto, todos en el gobierno no son derrochadores, extrovertidos y sinvergüenzas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada