miércoles, 8 de febrero de 2012

La triste historia de la cultura: la pobre viejecita

Phánor Terán, desde Tunía, patrimonio cultural de Piendamó

A estas alturas, el año pasado, la gobernación del Departamento del Cauca que presidía el Dr. González, había publicado la convocatoria que tal dependencia hacía para adjudicar los recursos que por concepto de IVA, le correspondían al sector cultural: recursos que provienen de las regalías, valga decir, los impuestos que cada uno de los colombianitos pagamos diariamente con el uso y abuso de los celulares. Tan dichosos que estamos y que nos sentimos con la posmodernidad y la globalización del primer mundo.

Por lo que sé, y dirigí una comunicación al actual Coordinador de Cultura de la Gobernación, Sr Alirio Vidal, para que me informase sobre el estado de la convocatoria en cuestión, he recibido silencio sepulcral. Mustio hasta el momento, el nuevo zar de las industrias culturales oficiales. Ni fu ni fa, como dicen en la esquina.

Igual o peor asunto pasa con los recaudos de las estampillas Pro-cultura que están destinados a la Seguridad Social de los artistas. Me gustaría recibir información de cada uno de los municipios de este Departamento para saber si desde la promulgación de tal medida, que ya cumple sus cinco y más años, ¿qué se ha hecho?, ¿cuánto se ha recaudado? y si se habrá reglamentado esto que parece una reivindicación mínima, para hacerla visible, pagable y usable.

Por aquí, por mis alrededores, el dinero está depositado en alguna cuenta bancaria, donde la despelucan los bancos con sus cobros incesantes por administración. Naturalmente, estará blindado y ayudándoles a presentar como suyos, en sus negocios, platica que no les corresponde, beneficiándolos por punta y punta mientras los tan admirados artistas no tienen una cura para la mordedura de perro, ni amalgama para las caries.

Estado tan lamentable cuenta a su haber con los artistas desvirolados que andamos en la gloria inmarcesible y que poco o nada hacemos por reclamar lo ganado, por sumarnos y utilizar la lucha que otros ya han hecho por nosotros mismos

El año pasado, cierto es, que esa convocatoria relámpago de 8 días, no pudo saberse en qué paró porque de sus resultados nunca se supo y un buen amigo que me ha escrito me ha informado que está en investigación exhaustiva como los asesinatos de Galán o del Dr. Gómez. Secretos tiene la Santa Madre Iglesia, porque toda investigación muere en el pollo asado de los bomberos que no se pisan las mangueras. Peor aún en el mundo de los deschavetados creadores artísticos que no sacamos un chivo a miar.

¿Qué pasara con ésta convocatoria, que ni siquiera la han promulgado? ¿Y a dónde irán a parar esos denarios?, que ya andaban medio envolatados desde años pasados, como desde el 2.007 u 08, y que ascienden, dicen, como a 16 mil millones de lucas, mal contados.

Este cuento es para largo, porque todavía, tampoco, no nos hemos percatado, como buenos bobos que capan y capan, del uso que se hace con los recursos culturales que administran entidades como Coomevas, Comfandis, y demás confabulaciones y conciliábulos de la recreación y el entretenimiento.

Válgame pues la triste historia de la cultura: la pobre viejecita. Los artistas andando con el rabo pelado mientras… mientras la mesa está bien servida con comensales no muy santos que digamos.

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