LOS ESTILOS DE GOBERNAR EN CALI
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
A un médico que le gustaban las sirenas de ambulancias y las trompetas de las orquestas ha sucedido otro médico que gusta del reposo y la poesía. Dos estilos muy diferentes de asistir a esta ciudad enferma. Cali está en shoc nervioso por la congestión en las vías, por el ruido de tanto pitar los carros y las ambulancias de día y las chivas de noche. En las aceras y esquinas encuentra uno desplazados en busca de una moneda y un pan.
Las mal llamadas megaobras fueron publicitadas como la plataforma que pondría a la ciudad como prototipo de la modernidad y la eficiencia. Pero al final de estos cuatro años Cali es un larguero de accidentes todos los días, las noticias madrugan a detectar trancones y a lamentarse de la administración pasada. El estadio en el cual se gastó tanta plata y por el que hizo tanta bulla aún no está terminado. Las obras en su mayoría apenas están comenzadas. Solo la ciudadela El buen latir bate la cola y salta porque está abierta y es un lujo.
Algún alcalde se dedicara a arreglar todas las calles, poniendo a la ciudad decente para que los dueños de casa y los que van en carro sientan el gozo de unas vías en buen estado, se haría merecedor al final de su mandato a la reelección. Porque transitar por cualquier tramo y cualquier barrio es un dolor de cabeza hoy en día. La ciudad parece un enfermo con curitas aquí, vendas allá, heridas acá, huecos ahí y otros huecos acullá.
Asistí al Foro al que el Consejo Municipal de Cultura convocó a los candidatos a alcalde en septiembre 2011 y de allí hice un resumen de lo que afirmó y firmó el actual alcalde Rodrigo Guerrero.
“Rodrigo Guerrero recogió la idea de Cardozo y recomendó a todos los caleños a leer a María y el Alférez Real. Hizo un recuerdo del IPC, del Conservatorio Antonio María Valencia, de la Sinfónica, de los grupos de orquestas y teatro al que dio gloria Enrique Buenaventura, a su experiencia de tránsito con el “vivo bobo”, a la danza con Gloria Castro, a la Tertulia. Insistió que Cali debe empezar por cambiar la manera de beber hasta perder el sentido. Invitó a todos los artistas a integrarse a la educación del arte en colegios y universidades que deben investigar sobre tradiciones. Prometió que haría labor importante en Aguablanca”.
En cuanto a las obras prometió que haría dos turnos de ocho horas. De 5 a.m. hasta las 1:00 p.m. y de esta hora hasta las 9:00 p.m. habría otro para terminar pronto los trabajos y la ciudadanía y el comercio no se molestaran tanto y no se perjudicaran.
La nómina de secretarios y asesores es de lujo. No solo por la exhibición de títulos académicos sino por la trayectoria y experiencia administrativa y liderazgo. Han pasado algo más de un mes y el nuevo Alcalde y su equipo han puesto los pies en el suelo. Saben dónde están parados y qué instrumentos dejó la administración saliente. Estamos esperando que empiece, como en la filmación de una película, la acción y veamos la diferencia de estilo y la “inversión social efectiva” que escribió en su programa de gobierno.
07-02-12 - 10:10 a.m.
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